Acciones sencillas para ayudar al medio ambiente

Con acciones sencillas todos pueden aportar a aplacar el acelerado cambio climático. Presentamos un conjunto de acciones que fueron sugeridas en una reunión de la ONU para el cambio climático el día 1 de marzo de 2007 en París, Francia. Esta información nos llegó por correo electrónico y nos pareció de mucha importancia publicarla.

Entre las sencillas acciones que puedes realizar:

EL AGUA.

Consume la justa. Evita gastos innecesarios de agua con estos consejos:

  • Mejor ducha que bañera. Ahorras 7.000 litros al año.
  • Mantén la ducha abierta sólo el tiempo indispensable, cerrándola mientras te enjabonas.
  • No dejes la llave abierta mientras te lava los dientes o te afeitas.
  • No laves los alimentos con la llave abierta, utiliza un recipiente. Al terminar, esta agua se puede aprovechar para regar las plantas.
  • Utiliza la lavadora y el lavavajillas sólo cuando estén completamente llenos.
  • No arrojes al inodoro bastoncillos, papeles, colillas, compresas, tampones o preservativos, no es el cubo de la basura.
  • Repara inmediatamente las fugas, 10 gotas de agua por minuto suponen 2.000 litros de agua al año desperdiciados.
  • Utiliza plantas autóctonas, que requieren menos cuidados y menos agua.
  • Reutiliza parte del agua que usa tu lavadora de ropa, esta te podrá servir para los baños, limpiar pisos, hacer aseo o lavar el frente de tu casa.
  • No vacíes la cisterna sin necesidad.
  • No tires el aceite por los fregaderos. Flota sobre el agua y es muy difícil de eliminar.
  • No arrojes ningún tipo basura al mar, ríos o lagos.
  • Riega los jardines y calles con agua no potable.
  • El mejor momento para regar es la última hora de la tarde ya que evita la evaporación.
  • El agua de cocer alimentos se puede utilizar para regar las plantas.
  • El gel, el champú y los detergentes son contaminantes. Hay que usarlos con moderación y de ser posible optar por productos ecológicos.
  • No olvides plantar un árbol por lo menos una vez en tu vida.

Cuidemos el agua

LA BASURA.

  • Al recuperar cajas de cartón o envases que también son hechos con papel se contribuye a que se talen menos árboles, encargados de capturar metano y de purificar el aire. Al reutilizar 100 kilogramos de papel se salva la vida de al menos 7 árboles.
  • Usa siempre papel reciclado y escribe, siempre que puedas, por los dos lados.
  • Al comprar papel verifica que cumpla con las normas y estándares medioambientales (ISO 14000, FSC Mixed Sources, ECF, etc).
  • No derroches servilletas, pañuelos, papel higiénico u otra forma de papel.
  • Elije siempre que puedas envases de VIDRIO en lugar de Plástico, Tetrapack y Aluminio. Éstos son reutilizables.

Reducir, reutilizar, reciclar

LA ALIMENTACIÓN.

  • Disminuye el consumo de carnes rojas ya que la cría de vacas contribuye al calentamiento global, a la tala de árboles y la disminución de los ríos. Producir un kilo de carne roja gasta más agua que 365 duchas.
  • Los productos enlatados consumen muchos recursos y energía. No consumas alimentos en lata especialmente atún porque está en vía de extinción.
  • Evita consumir alimentos ‘transgénicos’ (OMG Organismos manipulados genéticamente) ya que su producción contamina los ecosistemas deteriorando el medio ambiente.
  • No consumas animales exóticos como tortugas, chigüiros, iguanas, etc.
  • Consume más frutas, verduras y legumbres que carnes.
  • Si puedes consume alimentos ecológicos (sin pesticidas, sin insecticidas, etc.)

Alimentación

LA ENERGÍA.

No consumas de más.

  • Usa agua caliente solo de ser necesario o solo la necesaria, conecta el calentador solo dos horas al día, gradúalo entre 50 y 60 grados y si puedes intenta bañarte con agua fría es mas saludable.
  • Evita usar en exceso la plancha, el calentador de agua o la lavadora, que gastan mucha energía y agotan los recursos para generarla. Esto lleva a que los países se vean en la necesidad de usar más petróleo, carbón o gas para satisfacer la demanda energética, combustibles que generan gases como el dióxido de carbono, que suben la temperatura.
  • Mejor cocinar con gas que con energía eléctrica.
  • APAGA el TV, radio, luces, computador (pantalla)… si no los estas usando.
  • Leer todo…;

Cambio Climático: Reflexiones y Recomendaciones.

Por Iván Salcedo.

El calentamiento global tiene una atribución humana que, por más ligera que sea, termina comprometiendo al hombre ética y moralmente. Este compromiso moral lo obliga a radicar acciones para hacer más eficiente su accionar en la tierra con la finalidad de garantizarles a aquellas generaciones humanas de los siglos XXII y XXII un equilibrio climatológico lo suficientemente sostenible para su bienestar.

Sería un grave error de los gobiernos del mundo no aportar ninguna solución para evitar los efectos que se predice podría tener el calentamiento global en las próximas décadas, pues no sólo estarían en juego las economías mundiales, sino que también lo estarían las vidas de cientos y quizás miles de millones de personas.

Definitivamente no es tiempo de dudar. No se puede poner en riesgo a la humanidad por la simple posibilidad de que si no sucede nada, el mundo habría gastado cientos de miles de millones para nada. No es factible, pues si se radican las mismas acciones y bajo el gasto que implica y el cambio climático tal y como se predice sí sucede, entonces se habría tomado la decisión correcta y por ende la humanidad estaría a salvo por tiempo indeterminado.

Tal vez no suceda nada, pero aunque suceda la humanidad debe responder con todos los medios que tenga en disponibilidad. El cambio climático es una realidad que amenaza a la humanidad independientemente del grado de responsabilidad que se le atribuye a esta y cuyos efectos podrían ser mitigados con un esfuerzo internacional conjunto.

Un esfuerzo internacional debe incluir obligatoriamente a China, Estados Unidos y la Unión Europea ya que estos son responsables de más del 45% de las emisiones de CO2 global. En estos países se deberían implementar con más intensidad las soluciones que han propuestos los expertos en el tema.

En Estados Unidos podría establecerse el impuesto del carbón, propuesta promovida principalmente por su antiguo vicepresidente Albert Gore. En términos tributarios la nación estadounidense es pudiente a pagar este impuesto en función de regularse. Por otra parte y como lo ha establecido el gobierno federal, se debe incrementar la eficiencia de los motores de automóviles con la finalidad de aumentar la eficiencia del gasto de combustibles fósiles contaminantes.

En los Estados Unidos podría también establecerse excepciones de impuestos a aquellas corporaciones que inviertan en fuentes de energía renovables y alternativas. Así mismo podría establecerse en los países que integran la Unión Europea.

En China podría prohibirse de manera definitiva la instalación de plantas de carbón y podría fijarse un plan para desmantelar al menos el 50% de las que persisten en la actualidad en 15 o 20 años. Por otro lado sería factible que se construyesen maquinas con eficiencia energética más alta y el desarrollo de la energía nuclear para años consecuentes.
El mundo debería de consagrar un plan de beneficio comercial para países como Brasil por la importancia para el globo de sus zonas boscosas. Los países desarrollados le deberian de brindar un privilegio aduanal de carácter abierto-unilateral para evitar la explotación de zonas boscosas amazónicas. También podría ofrecérsele anualmente montos considerables como parte de un Plan de Conservación de la Selva Amazónica”.

Las dimensiones de un dilema ético: el cambio climático.

Por Iván Salcedo.

La humanidad enfrenta un dilema ético de proporciones inéditas.

Por un lado, puede apostar por el mantenimiento del supuesto de que el cambio climático contemporáneo es una consecuencia exclusiva de un proceso astronómico o atmosférico cíclico y en consecuencia, dictaminar que cualquier acción radical, en el plano de políticas globales para la reducción del destructivo impacto antropogénico, es extemporánea y evidentemente innecesaria.

Por el otro lado, esta puede radicar políticas medioambientales y conservacionistas que busquen mitigar los drásticos cambios climatológicos registrados desde hace varias décadas. Al hacerlo les atribuiría, a todos sus actores, un rol protagónico y bajo el cual se entregaría un compromiso ineludible, de acción y responsabilidad, al proyectarles con minucioso detalle un seguro escenario caótico de pérdidas socioeconómicas colosales.

Realmente debería ser una elección obvia y de carácter unánime, pero desafortunadamente no lo ha sido. En el mundo hay quienes se mantienen injustificadamente en el escepticismo por alegadas faltas de pruebas definitivas de lo que acontece o acontecería si no se emprende “una acción”.

¿Pero por qué decir injustificadamente?

Independientemente de que, el cambio climático sea o no responsabilidad del desarrollo industrial humano, hay un riesgo extremo para el futuro de miles de millones de humanos. Un gran riesgo que representaría la perdida del habitad de cientos de millones de hombres y la destrucción parcial y total de economías en vías de desarrollo y cuyo valor científico, tanto en lo coyuntural como en lo proyectado, ha sido ratificado una y otra ves por diversos organismos internacionales debidamente acreditados.

Evidentemente sería un acto retrogrado por parte de los gobernantes del mundo el no aunar esfuerzos para detener esa amenaza colosal. No es cuestión de atribuir responsabilidades sobre el hecho, pues las proyecciones climatológicas, que proyectan este sombrío escenario, simplemente no consideran al elemento antropogénico explícitamente como variable. A simple inspección son meras mediciones atmosféricas cuyas variables son los contenidos gaseosos de la atmosfera terrestre.

¡La acción debe emprenderse ya! El tiempo se le acaba a los millones de hombres, mujeres y niños que se encuentran en zonas costeras vulnerables. A muchos ya se le ha acabado por desastres naturales que se han sucedido en los últimos años y cuya causa podría residir en el mismo cambio climático que se ha venido anticipando desde los años sesenta del siglo pasado. ¿Cuánta devastación y muerte debe de llegarle al mundo para hacerles entender a sus gobernantes la importancia de emprender una acción en contra del cambio climático y el calentamiento global.